Que es lo que hace un profesionista con sus sueños de empresa

Por Lucio Cristobal

¡Que título!, definitivamente tiene que ver con la canción de Ricardo Arjona en donde una de las estrofas nos dice “que es lo que hace un taxista con sus sueños de cama” y precisamente es aquí en donde me vino toda una reflexión sobre los sueños que tenemos y cómo los proyectamos en nuestra vida, en ocasiones en lugar de perseguir llegar a el objetivo, simplemente nos rendimos al ritmo cotidiano y terminamos fingiendo o pretendiendo tener cumplidas nuestras metas.

Lo cierto en ese círculo de la vida es que nuestros sueños en realidad deben ser aterrizados a un plano terrenal para que sean creables, tienes que convertirlos en propósitos; una vez que reconoces qué quieres te recomiendo plantees una estrategia, una serie de pasos que debes celosamente cuidar y cumplir.

Ahora bien, todos tenemos no sólo un sueño, tenemos montones de sueños que al ser trabajados en forma aterriza, estarás creando un plan de vida estructurado, muchos dirán, que flojera planear tu vida o que es imposible; lo que atino a decirte es, la vida pasa muy rápido y sino tienes una estrategia, tu tiempo se agotará.

En el caso particular de los profesionistas, llamémonos abogados, licenciados, doctores, ingenieros, etc., tenemos una formación académica destinada al servicio de la comunidad, cualquiera de las áreas que vemos afuera tiene que ver con profesionistas, en fin, envolvemos los más inimaginables rincones de la vida y tenemos colectivamente el conocimiento generacional de que nos generará ganancias.

Yo mismo tenía este pensamiento y con dos ingenierías, estudiado en el extranjero, con excelentes relaciones personales, profesionales y políticas, extraordinarias ofertas de trabajo, podría decir que muy buen candidato para ser empresario; y sin embargo nunca había despegado. ¿Que me estaba deteniendo? ¿Porqué siendo buen candidato no había aprovechado oportunidades de negocio?

Les platico brevemente que en una ocasión me llegó una persona y me dijo: yo invierto en tu idea y nos asociamos. ¿Que sucedió? Que la persona también quería el 75% de la sociedad. Claro esta que mi pensamiento era que este tipo quería abusar de mí, quería robarme la idea, yo sé todo sobre el negocio y él no sabe nada.

El resultado de estos pensamientos es que ni tuve negocio de un 25% y mucho menos uno de un 100%.

Tal y como dice Robert Kiyosaki, la educación ha quedado obsoleta y en lugar de formar líderes y emprendedores, en los últimos treinta años nos han formado como empleados, obreros, técnicos, administradores, servidores públicos, etc; sin embargo en una economía como la nuestra es imperativo la formación académica de profesionistas con visión de empresa que hagan innovación en el mercado y que trasciendan en el mercado internacional.

A mi vida llego la filosofía de Robert con información extraordinaria, pero sobre todo con el contexto de Ana Cortés fuera de serie, que es mi inspiración para escribir este blog y que he resumido en siete puntos para que veamos de manera simple que SI es posible realizar nuestros sueños, cumplir nuestras metas, vivir como queremos verdaderamente vivir, preparándonos para ser dueños de negocios e inversionistas.

Chécalos y comienza ahora:

1. Los sueños son Posibles. En las ciencias exactas, cuando queremos decir que algo es “imposible”, lo llamamos “poco probable”, dándole una connotación negativa. Si lo hiciéramos de una manera positiva diríamos que tiene potencial de suceder, ahora bien, para que tus sueños sean reales, debes primeramente cambiar a una actitud positiva, de esta manera te será más fácil potencializar su efectividad. No te preocupes si a la primera no tienes éxito, como dijo Edison “Muchos fracasos ocurren en personas que no se dieron cuenta lo cerca que estuvieron del ÉXITO”

2. Tu capacidad creativa no es finita. Es un mito el que el ser humano utiliza sólo el diez por ciento de su capacidad cerebral, en las últimas décadas se han hecho estudios en el comportamiento de personas con daño en ciertas zonas de cerebro o en nacimientos con hidrocefalia, las cuales han llegado a desarrollar una vida normal, esto se debe a que su cerebro aprendió a utilizar otras zonas para sustituir a las dañadas. Si lo ponemos de ejemplo podemos suponer que debemos enseñar a nuestros hemisferios a crear ideas y mientras más ideas creamos, más vamos haciendo a nuestro cerebro utilizar zonas diferentes, ese será nuestro mejor mecanismo para mantenernos creando de manera infinita ideas innovadoras.

3. La escuela se acaba, la educación nunca. La escuela tradicional nos brinda una educación sorprendente, nos hace capaces de utilizar métodos establecidos con los cuales podemos hacer frente a las situaciones más retadoras. Sin embargo cuando ejercemos nuestras carreras, nos aislamos en un mundo de tarea-ejercicio que nos hace incapaces de continuar viendo el potencial de seguir educándonos, no sólo en nuestra materia, sino en cualquier campo.
Únicamente 0.4% de la población estudiantil a nivel nacional tiende a continuar con su educación. Este bajo porcentaje es atribuible a quienes hacen maestrías y doctorados; sin embargo existen líneas de educación las cuales son importantes para el desarrollo del perfil empresarial.
La educación en finanzas personales es de suma importancia y en las escuelas nunca vemos este tema. El mentoreo empresarial es imprescindible para los nuevos desarrolladores, acércate a algún empresario y pregúntale cómo le hizo o simplemente realiza el ejercicio de un empleo en una posición para aprender algo nuevo, en donde por un lapso de tiempo sacrificas sueldo por adquisición de aprendizaje en una empresa que no es la tuya. Estas alternativas de educación hacen la diferencia para estar siempre aprendiendo.

4. El que tus amigos no sean empresarios, no quiere decir que tu tampoco tengas la oportunidad de serlo. La vida, como dicen, da muchas vueltas y nuestros círculos de amistades en ocasiones van por lados distintos al nuestro. Tu quieres ser empresario, pero tus amigos están casados con la idea de que es algo “difícil” y la verdad esta en el contexto de cada uno.
Lo maravilloso es que cada persona puede abrir tantos círculos como le sean útiles; rodéate de personas y hazte amigo de quien potencialice tu capacidad para hacer negocios y por las tardes reúnete con tus amigos a jugar futbol, no tiene importancia, no traicionas a nadie, sólo haces lo mejor para ti y tus sueños.

5. Vive sin estrés. La Asociación Mexicana de Estrés, Trauma y Desastre menciona en sus estadísticas que un 54% de la población mexicana sufre de estrés laboral. Otras fuentes informan que un 48% de los empresarios sufren de estrés.

Si estamos trabajando actualmente y queremos ser empresarios, debemos comenzar a aprender a manejar nuestros niveles de estrés. ¿Cómo lo logramos? Es necesario aprender a conocernos para saber cómo controlarnos; la mayoría de las personas canalizan este estrés a través de “diversiones” que nos llevan a gastos innecesarios y agotamientos físicos excesivos, ejemplos, salidas nocturnas a bares o discos, que aparte de desgastarnos físicamente, nos dejan vacía la cartera.

Actualmente existen procesos con los cuales nos preparan para una vida de conocimiento de uno mismo y con esta información aplicada a nuestra vida diaria podemos canalizar de manera correcta tanto nuestras finanzas, como nuestros niveles de estrés. Ejemplo: Contemplar en tu presupuesto mensual una cantidad fija para diversión y aprovechar este recurso para ver una obra de teatro. Levantarte 10 minutos antes de lo habitual y hacer estiramientos matutinos.
Tal equilibrio entre orden financiero y de vida, reflejarán en tu vida niveles de estrés mas bajos y comenzarás a formarte para controlarlo cuando juegues en las grandes ligas de los negocios.

6. Debes aprender a ver las oportunidades que pasan en tu vida diaria. Se nos ha enseñado a seguir formularios para obtener resultados, por lo tanto estamos acostumbrados a sólo un mecanismo para llevarlas a cabo; al igual que la mayoría de nuestra vida se nos ha dicho que los negocios son difíciles, entonces en nuestra mente es algo difícil, por no mencionar “poco probable”.
En realidad es más fácil de lo que parece, presta atención y por ejemplo, cuando llega el franelero a decirte que te lava el coche y te dice “de a cincuenta”, tu le contestas “te doy cuarenta”, el responde “va”. Ya hiciste un negocio. Es pequeño y sin embargo lo importante es poner en práctica estas opciones que nos ponen enfrente. Cada día de práctica tendrás a bien encontrar las oportunidades cada vez más grandes, hasta identificar aquellas que sean bastante redituables.

7. No te cases con el producto. Una de las principales causas de que los negocios fallen es debido a que se le apuesta mucho al producto, los expertos nos dicen que lo importante es la atención al cliente en primer lugar, tu equipo y la energía con la que impactes a tus clientes.
Hace un par de semanas platicando con un amigo, que tiene más de cinco años planeando abrir una concretera, me decía que ya había desistido y que ahora quiere abrir una empresa de mantenimiento automotriz y trabajarla de tal forma que se vuelva franquiciatable. Comenzó a decirme de sus número y la maquinaria que tendría, sin embargo nunca me mencionó sobre los servicios que prestaría y del valor agregado que se llevaría cada cliente.
Cuando le mencioné este punto y su importancia note un cambio completo en su visión de negocio. Se emocionó tanto con la idea de que las familias salieran de sus sucursales felices y seguras de la calidad de su trabajo que terminamos por plasmarlo en su Misión de Empresa.
Palabras clave para saber cual es el destino de cada Negocio.

Todo en la vida lleva un proceso, nuestra educación formal es un proceso, energízate, comienza con aterrizar tus sueños, revisa estos 7 puntos y luego de un tiempo vuelve a ellos otra vez y verás que negocios debes tener para lograr tu libertad financiera.

About the author: Ana Cortés

CEO de Creadores de Éxitos Financieros, entrenadora personal y de negocios, escritora, comunicadora en radio y televisión, empresaria y líder. Imparte entrenamientos y talleres con el objetivo de transformar las finanzas de las familias latinoamericanas por medio de la educación financiera y los negocios.